1. Cansados de un servicio pésimo e intermitente de agua potable, un numeroso grupo de vecinos del distrito de Mala, en la provincia de Cañete, se movilizó este lunes hasta la sede central de Emapa Cañete en San Vicente.
2. La protesta fue liderada por el alcalde Marquiño Espichán, quien acompañó a los ciudadanos en su reclamo por una solución inmediata a la persistente crisis de abastecimiento que afecta a su localidad. La llegada de la delegación maleña tomó por sorpresa a los administradores de la empresa de saneamiento.
3. La contundente manifestación ciudadana, que evidenció la frustración acumulada por la falta de un servicio esencial, obligó a los funcionarios de Emapa Cañete a reaccionar de emergencia. Ante la presión y la presencia de las autoridades distritales, la gerencia de la empresa tuvo que organizar de forma abrupta una reunión de alto nivel para escuchar las demandas de los usuarios de Mala y buscar un compromiso concreto frente a la problemática planteada.
4. Durante la tensa sesión de trabajo, la autoridad edil y vecinos expusieron detalladamente las fallas y el impacto negativo que el deficiente suministro de agua está causando en la vida diaria de la población.
5. La reunión sirvió como un ultimátum a Emapa Cañete, forzando a la entidad a establecer un cronograma de acción para revertir la situación en el distrito de Mala, que ha sido crónicamente afectado por la falta del recurso hídrico.
6. Finalmente, tras concluir el encuentro, los voceros de Emapa Cañete emitieron un compromiso público. Señalaron que la empresa se compromete a solucionar el «primer paquete de emergencia» relacionado con el mantenimiento y la operatividad de los pozos de agua del distrito de Mala. La fecha límite establecida para la culminación de estas labores y el restablecimiento de un servicio eficiente fue fijada para el mes de diciembre, a fin de paliar la crisis antes de fin de año.



